Atiende cuando vos no podés
De noche, los domingos y los feriados. La consulta entra igual y sale respondida, sin que nadie tenga que estar mirando el teléfono.
Un asistente con IA que contesta con la información de tu negocio, arma presupuestos, reserva turnos y pasa a una persona cuando hace falta. Para un comercio que atiende solo y para un organismo con mesa de entradas saturada.
Escribí una consulta de las que te llegan y mirá cómo la resuelve.
Demostración con respuestas de ejemplo. El asistente real se entrena con los datos de tu negocio.
Escribinos por WhatsAppDe noche, los domingos y los feriados. La consulta entra igual y sale respondida, sin que nadie tenga que estar mirando el teléfono.
WhatsApp, tu agenda, el CRM, las planillas y los sistemas que tengas. Si tiene API, se conecta.
Lo que no sabe lo deriva a una persona con el contexto completo de la charla. Preferimos que diga «te paso con alguien» antes que arriesgar una respuesta.
Cada consulta, su destino y su demora quedan anotados. Los números salen del panel, no de una estimación.
Si tenés mesa de entradas o varias personas atendiendo, el asistente filtra, clasifica y reparte. Cada quien recibe lo suyo con el contexto ya cargado.
Media hora de charla: qué te preguntan todo el día, dónde se pierde tiempo y qué se puede automatizar ya.
Cargamos tus productos, precios, horarios y políticas. Definimos qué contesta solo y qué deriva a tu equipo.
Conectamos WhatsApp, la agenda y tus sistemas. Probamos con consultas reales antes de abrirlo a tus clientes.
Queda operando. Medimos, ajustamos y sumamos lo que vaya faltando mes a mes.
Atienden, cotizan, agendan y derivan. Entrenados con tus productos, tus precios y tus políticas.
Sitios, tiendas y sistemas internos hechos para tu operación, rápidos y fáciles de mantener.
Conectamos tus herramientas y eliminamos el copiar y pegar entre planillas, mails y sistemas.
Los números de tu negocio en un solo lugar, actualizados solos y listos para decidir.
Todo lo que hacemos se parece bastante: conectar algo que estaba suelto.
Vivía en un Excel con macros, y cada vez que había que tocarlo dependía de que esa persona estuviera. Hoy es una herramienta con historial: cada corrida queda sellada con su versión, y si un número no cierra se rastrea hasta el cambio que lo produjo.
Bases de datos de épocas distintas, cada una en su isla y alcanzables solo desde adentro de la empresa. Las conectamos por un túnel cifrado, con permisos de solo lectura, y hoy alimentan un mismo tablero.
En una imprenta, el asistente cotiza sobre listas de precios vivas y arma el pedido. Lo que entra cae en un tablero de producción donde el equipo ve cada trabajo, y cualquiera puede meterse en la conversación cuando hace falta.
En un municipio, las consultas de los vecinos entran las veinticuatro horas y salen respondidas, o derivadas al área que corresponde con el contexto puesto.
Una firma contable atiende desde acá a clientes en las antípodas. El asistente responde cuando allá es horario de oficina y acá es de madrugada, agenda las reuniones y sigue a los que quedaron a mitad de camino.
Suele estar operativo en días. Arrancamos con un diagnóstico corto, armamos los flujos y lo probamos con consultas reales antes de abrirlo a tus clientes.
Sí. Lo conectamos con WhatsApp, tu CRM, la agenda, planillas y la mayoría de los sistemas que uses. Si tiene una API, lo integramos.
Deriva la conversación a una persona de tu equipo con todo el contexto de lo que se habló. Vos definís en qué casos conviene que intervenga alguien.
Es donde más se nota. Si atendés WhatsApp entre tarea y tarea, el asistente te saca de encima las preguntas repetidas y te deja tiempo para vender.
Una implementación inicial según el alcance y un abono mensual por soporte, mejoras y monitoreo. Te lo pasamos por escrito después del diagnóstico, sin sorpresas.
Contanos qué te preguntan todo el día. En 30 minutos te decimos si se puede automatizar y cómo, sin costo y sin compromiso.
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